Microfinamiento de polvos de alta calidad
La durabilidad de micro y nanopolvos
En nuestro tiempo moderno, cada vez estamos trabajando con polvos y nanopolvos de alta calidad. Con todas las ventajas que estos traen, también tienen una desventaja. Su enorme superficie es una múltiples más expuesta a la oxidación que sus hermanos materiales en forma de barra, barra o disco. Si los polvos están bien empaquetados en una botella PET de alta calidad, sellados con membrana y acostados bajo gas de argón, siguen de pie de 10-15 años. Factores como humedad, luz, almacenamiento de mentiras, vasos de baja calidad, membranas perdidas o fugaces, etc. puede reducir esta durabilidad. El fin de la vida de la plataforma es reconocible por la pequeña corrosión, lo que hace que las partículas generalmente muy finas sean más gruesas. Si esto se observa, es necesario actuar inmediatamente, ya que la corrosión se está propagando rápidamente e imparable. El polvo dañado ya no se puede guardar generalmente parece a grafito.
Micro acabados de polvos de alta calidad
También existen polvos en ampollas de vidrio que mantienen una atmósfera constante durante muchos años. Esto presenta ventajas e inconvenientes. Este tipo de envase no es adecuado para el uso industrial, ya que al abrir una ampolla pueden entrar fragmentos de vidrio en el producto. Por ello, la industria prefiere botellas de PET, que además son más ligeras y prácticas para el transporte aéreo. Algunos polvos se mantienen como activos financieros porque su valor puede superar el precio del oro. Para un almacenamiento prolongado sin mantenimiento periódico, las ampollas de vidrio selladas siguen siendo una opción adecuada.
Micro acabados de polvos de alta calidad
Después de diez años de almacenamiento, el polvo debe someterse cada dos años a un análisis que incluya la determinación de la forma y el tamaño de las partículas. El microscopio electrónico de barrido permite detectar rápidamente si ha comenzado la oxidación. En ese caso, no conviene retrasar demasiado el tratamiento posterior.
En primer lugar, el polvo se tamiza hasta alcanzar un tamaño de partícula definido mediante un tamiz ultrasónico de precisión, normalmente entre 100 nanómetros y 50 micrómetros. El proceso suele repetirse varias veces. A continuación, las partículas se fragmentan por ultrasonidos para reducir su tamaño y redondear su forma. En un tercer paso se tratan en un tambor de vacío con argón. El flujo constante de argón crea una capa protectora alrededor de las partículas y puede prolongar su conservación entre 10 y 15 años. El polvo procesado se envasa en botellas de PET de alta calidad. El espacio restante se llena con argón, se sella con una membrana y se protege con un cierre de seguridad. Las botellas se fijan en insertos, las cajas se vuelven a precintar y cada paso queda documentado para el cliente.
El producto final
En el tratamiento, acondicionamiento y envasado de polvos de alta calidad cuidamos cada detalle. Utilizamos botellas, cierres, cajas e insertos de marcas reconocidas, así como equipos de fabricantes de prestigio. El resultado es un producto procesado de forma profesional y cuidadosa, fabricado en Suiza.